Una de las experiencias mas inciertas en la vida de cualquier ser humano es encontrar la media naranja, su alma gemela, (ellos) la mujer, (ellas) el hombre de su vida, la persona ideal para envejecer juntos. Y con frecuencia la mayoría de personas termina uniendo sus vidas a personas que representan totalmente lo contrario al ideal que su imaginario soñó.
¿Por qué pasa?
Siempre escuchamos respuestas que tratan de justificar las razones que llevan a las separaciones, a tratar de explicar el porque se tienen hogares disfuncionales, y siempre la culpa es de la pareja pocas veces se aceptan los errores propios y mucho menos se trata de hacer un cambio real que salve la relación, en el mejor de los casos se aprende a convivir en una aparente armonía y respeto pero en el fondo las parejas viven infelices dando paso a errores que terminan agravando la relación. Esto en el mundo secular, pero que pasa entre cristianos ¿Será que estos problemas no nos atacan? ¿Estamos inmunes? La respuesta es NO todos pasamos por los mismos desafíos. La diferencia entre tener un feliz matrimonio o un matrimonio en derrota es el tener la claridad que Dios debe estar presente siempre en el centro de nuestra relación “Cordel de tres hilos difícilmente se rompe” otra verdad que debemos apropiarnos, es que Dios nos creo como complementos para ser una sola carne y apoyarnos mutuamente, con eso busco nuestra felicidad nunca pensó en que viviéramos amargados por eso nada mas acertado que la afirmación del Doctor M. R. DeHaan, “Lo más parecido al cielo en la tierra es una familia cristiana y el hogar donde viven en amor y paz, todos juntos sirviendo al Señor y los unos a los otros” sin embargo un numero importante de los hogares de hoy son lo mas parecido a un infierno, nosotros estamos llamados a marcar la diferencia, nuestros hogares deben ser ejemplos de hogares Cristianos, amorosos, donde se siente la presencia y el amor de Cristo en cada uno de sus miembros, estamos llamados y obligados a cumplir el plan de Dios eso lo logramos aplicando a nuestra vida diaria los principios bíblicos dados por nuestro señor.
Somos afortunados al poder contar con esta gran ayuda en nuestra vida matrimonial, no tenemos excusas para fallarle a nuestra pareja, a nuestros hijos y mucho menos a nuestro amado Padre Dios, el nos reta a tener matrimonios en victoria, vivir felices, a pesar de las circunstancias diarias y difíciles de la vida.
Durante todo el libro se desarrolla la idea de cómo lograr la felicidad conyugal de una manera sencilla, clara y amena. Es importante empezar conociendo el verdadero temperamento que gobierna a nuestra pareja solo así podemos entender muchos de sus comportamientos y sabiamente con la ayuda del Señor tratar de aceptarlos, con amor, paciencia y oración esperar el cambio.
Otro punto clave es ponerse de acuerdo en los puntos fundamentales que pueden hacer de la relación una dicha o una tortura, como son el manejo de la las finanzas, lo que atañe a las relaciones sociales, la familia, el cuidado personal, el trato y finalmente el renunciar a cosas para mantener la salud del matrimonio ante todo.
Debemos ser consecuentes en nuestro actuar y caminar cristiano es con nuestra familia donde debemos ejercer nuestro sacerdocio, cada hogar cristiano necesita parejas comprometidas, que sirvan y den testimonio.
La sexualidad y los placeres no son ajenos a un matrimonio feliz, aunque con el tiempo pasa a no ser lo mas importante no se puede negar la influencia que tiene en la pareja la sexualidad sana, lograr relaciones placenteras es el mejor antídoto para evitar el ataque del enemigo en uno de los flancos mas débiles de cualquier relación.
LAS SEIS LLAVES PARA LA FELICIDAD MATRIMONIAL
Encierra este capitulo quizás las mayores enseñanzas que una pareja pueda aprender, es la magia que nos permite tener el matrimonio soñado, y fueron forjadas y extraídas del manual de manuales La Biblia veámoslas:
1. LA MADUREZ
Se conoce también como la generosidad, es lo que nos permite superar el periodo de adaptación como pareja, y aprender a tomar decisiones pensando mas en nuestro cónyuge que en nosotros mismos, el ser desprendidos hará mas fácil la relación en le matrimonio es el opuesto al egoísmo que si se da cabida termina minando la felicidad no olvidemos que el egoísmo es un pecado que desagrada a Dios.
2. LA SUMISION
Uno de los mayores obstáculos, si no hay sumisión créalo jamás encontrara felicidad en su matrimonio, no es un capricho de los hombres es un mandato establecido claramente por Dios que busca darle un orden correcto entregando la responsabilidad del hogar en cabeza del hombre, responsabilidad que abarca campos tan importantes como ser responsables de llevar la provisión a su casa, ejercer la autoridad, defender a su familia, propender por el desarrollo y crecimiento espiritual asumiendo el sacerdocio en el hogar, enseñorearse en todo lo que el Señor le de a administrar. Guste o no la sumisión es una señal de obediencia de la mujer al mandato divino, no se debe pensar en términos de esclavitud, es una responsabilidad espiritual que le permite dar su opinión y hablar con franqueza con su pareja ejercer la ayuda idónea que la biblia menciona y aceptar las decisiones de su pareja así estuvieran equivocadas hay que respaldarlas jamás criticarlas, y buscar sabiamente aprender de los errores si los hubieren.
3. EL AMOR
Palabra tan mencionada pero tan poco comprendida, se tiende a confundir con otras que nada tienen que ver con el amor como la atracción, la lujuria, el deseo sexual, la pasión ninguna se acerca siquiera al amor. Dios nos ordena a los hombres que amemos a nuestras esposas, así como ellas les ordena la sumisión nosotros estamos obligados a darles todo el amor incluso si este representa el sacrificio, la mejor descripción la hallamos en la carta de Pablo a los Corintios; 1 Corintios 13:4-7.
Hay nueve características que definen claramente al amor: paciencia, benignidad, generosidad, humildad, cortesía, abnegación, buen carácter, pureza, y sinceridad. ¿Su amor esta a la altura de lo que Dios espera?
4. LA COMUNICACIÓN
En el periodo del enamoramiento la pareja se comunica constantemente pero al casarse pareciere que los canales de comunicación se atrofiaran asemejando a un teléfono donde la batería se empieza a descargar o a perder la señal. Es la falta de comunicación el primer síntoma de problemas en el matrimonio y la principal causa que pone en peligro la relación va acompañada de tres almas letales; la falta de comunicación adecuada lleva a que las parejas: a) exploten, b) lloren, c) o se sumen en un silencio.
Hay dos reglas que nos ayudan Lo Siento, y Te Amo practiquémoslas y veamos como empieza a mejorar nuestra comunicación, dígalas con el corazón y de manera frecuente, después sorpréndase por los resultados.
5. LA ORACION
No hay nada que transforme mas a un matrimonio que la oración, el poder de la oración ayuda a soportar las complejidades de la vida, a afrontar con fortaleza las pruebas y aceptar con paciencia los errores de nuestra pareja y solo con la oración se ven los cambios que esperamos, es el tiempo de oración el tiempo mas valioso que utilizaremos a lo largo de nuestras vidas, es el canal de comunicación mas vivo y directo con nuestro amado Padre Dios.
6. CRISTO
El es el jefe espiritual de nuestro hogar solo en el hallamos el gozo, la paz y la fortaleza permanente la comunión con Cristo nos lleva a gozar de las bendiciones que el tiene para quienes le amamos y le buscamos. El Señor dice “separados de mi nada podéis hacer” el se interesa en poner orden en todas las áreas de nuestras vidas, solo nos pide que vivamos sujetos a sus preceptos, y vivamos de acuerdo a su voluntad. De todas las llaves es Cristo la llave principal que abre las compuertas de la felicidad conyugal.
Déjalo entrar y enseñorearse de tu vida, de tu hogar, de tu familia y prepárate para disfrutar una vida de bendición abundante, y de una relación matrimonial feliz y saludable.
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